Por M. EstherBELTRÁN / Foto de Daniel Pérez – Teatro Cervantes Málaga
Málaga, España.- El reconocido guitarrista de jazz-fusión Al Di Meola ofreció un memorable concierto en el Teatro Cervantes en el marcó del 39 Festival Internacional de Jazz de Málaga. La noche no solo celebró su reciente trabajo discográfico, «Twentyfour», sino que comenzó con un momento especial: Di Meola recibió el prestigioso Premio Cifu, un reconocimiento a su trayectoria en el marco del festival.
Ante un público entusiasta, el maestro de la guitarra cautivó a los asistentes con una actuación que se extendió por más de dos horas. Lo acompañaron en el escenario el guitarrista Peo Alfonsi y el percusionista Sergio Martínez.
Meola destacó por su virtuosismo, técnica y capacidad de composición, deleitó al público y lo llevó por un viaje idílico, a través de sus vídeos que se observaron mientras ejecutaba la guitarra con su inigualable velocidad y técnica que lo hace un maestro de la guitarra.
Con un teatro a tope, el concierto giró en torno de composiciones de su álbum Twentyfour, presentando la complejidad técnica de temas como «Fandango» y «Tears of Hope». Una noche llena de emociones y no faltó nada.
Habló sobre su relación con Paco de Lucía, su gustó por los Beatles, sobre su hija y lo importante que es la Tierra.
Meola hizo un homenaje a la Tierra con la pieza “Eden”. La música se complementa con la proyección de videos de paisajes icónicos. El tema resonó especialmente con esta atmósfera, evocando la conexión del artista con la naturaleza.
El momento personal que compartió con los asistentes fue de los más emotivos con la interpretación de «Ava’s Dance in the Moonlight», un tema dedicado a su hija. Mientras tocaba, se proyectaron imágenes de ella en diferentes edades, donde vemos un padre amoroso y orgulloso, culminando con la joven bailando danza clásica.
Como se sabe el álbum Twentyfour (nacido en pandemia) es un trabajo con una impronta de «calma, simple y bella» en algunos temas (como «For Only You»), reflejando un proceso de reflexión y madurez.
La noche finalizó con broche de oro, cuando Al Di Meola invitó al escenario al guitarrista flamenco Antonio Rey, sin perder la sonrisa y visiblemente emocionado tocaron conjuntamente. El flamenco afloró en el escenario, el duende apareció y dejó en silencio total al Cervantes. Los aplausos fueron estruendosos al término de su participación.
Dos grandes de la guitarra estaban frente a frente dando lo mejor de su talento y deleitando al público, ver a Rey quien ha recibido dos Grammy Latino con Meola fue un verdadero regalo que quedará en la historia de la música en Málaga.
Rey agradeció la invitación, revelando que la expectativa de tocar junto a Di Meola lo había mantenido despierto durante dos noches. La colaboración entre estos dos gigantes de la guitarra fue el broche de oro para una noche inolvidable. El concierto reafirmó el estatus de Al Di Meola como una leyenda viva, ofreciendo una experiencia rica en técnica, emoción y un diálogo fascinante entre culturas musicales.
